El Torero

El Torero

Es el gran exponente del arte del toreo. autor de las faenas más creativas. su toreo es de inspiración. su personalidad mística. un torero de época. historia viva de la tauromaquia.

¿quién es, dónde nace, crece y cómo empieza a ser torero…?

Jose Antonio Morante Camacho, conocido artísticamente como Morante de la Puebla, es un torero español, es un torero mundial.

Nació en la localidad sevillana de La Puebla del Río, a orillas del rio Guadalquivir, un 2 de octubre de 1979. Desde pequeño su sueño era ser torero:

«De la mano de mi padre entre armaos y eucaliptales y aún sin enlazar las palabras unas con otras le pedí un vestido de torear.»

«Recuerdo dormirme de niño, con la ilusión de los Reyes Magos y no me traían el traje de torero. No quería ningún juguete, sólo una muleta y una espada». Y el traje llegó.

A los cinco años se puso por primera vez delante de una becerra. Y a los nueve vistió su primer traje de luces. Su tiempo libre lo pasaba en las calles de La Puebla del Río toreando el viento y sus ilusiones con su primo Juan Carlos, su mozo de espadas desde que empezó, y que ya entonces le hacía de toro.

Un torero místico

El toreo es el rito de la vida. El torero se alimenta de las sensaciones que se producen delante del toro.

El encuentro entre ambos, toro y torero, hacen de este arte efímero una expresión creadora especial y diferente. no entiende la vida sin el arte y confiesa pensar en cosas muy toreras todo el día, porque del pensamiento nacen las grandes obras de arte.

Para crear debes desarrollar el conocimiento… el conocimiento del cuerpo y del alma. Ese proceso se logra en soledad, en un espacio en el que el hombre busca en su interior, para después lograr proyectar aquello que ha meditado.

En este entramado de ideas y pensamientos, Morante de la Puebla ha logrado escribir su propia historia. Sus percepciones, de todo aquello que le rodea, acaban por transformarse en movimiento armónico con el toro cuando se producen esos momentos místicos en una plaza de toros, en los que ambos se fusionan, creando a su alrededor un halo que eleva el espíritu.